Santos Balmori y su Divina Proporción

Como eterno joven, Santos Balmori, caminó sus sendas lleno de vitalidad y armonía. Amante de las divinas proporciones, amó a las mujeres, memorizó sus cuerpos, danzó sus danzas y encontró la esencia de las medidas que igual rigen al cosmos que a los seres de las tierras y los mares, sí geométricas, sí matemáticas, pero siempre tersas con aromas de  pasión humana.

Nunca sabremos si las proporciones áureas las aprendió de los griegos y sus esculturas o de sus diosas y las amorosas musas que lo acompañaron a quienes dibujó y repasó con los ojos cerrados y los deseos ávidos, encontrando los secretos de las espirales en la esencias de los Nautilus y las chimeneas bien trazadas de las humanas anatomías que lo succionaban como al humo del buen fuego encendido apenas en la entrada.

La forma como línea de expresión, la anatomía de los seres y las cosas como inspiración plagada de sensualidad, casi felina, estirada y matizada como las musas – diosas, bajadas del Olimpo para llenar sus lienzos.

Seductor hasta la pérdida de la conciencia y geómetra hasta la comprobación de cada palmo de sus dibujos, nos brindó sus “obras – hijas”, para beneplácito del más delicado gusto y comprobación de la sabiduría matemática, recomponiendo milagrosamente la imagen habitualmente plana, en volúmenes cadenciosos de secciones áureas, además bañados de dorados y metálicos colores para redondear los conceptos divinos de los que nos habla.

Santos Balmori es uno de los artistas más serios, conocedores y ejecutores de la Sección Áurea que corresponden a la pléyade de  grandes artistas del siglo XX mexicano.

Para él su paso por la Academia fue requisito de éxito y belleza que lo mantuvo siempre con una forma de hacer las cosas que aun siendo permeado por los grandes de su época fue capaz de mantener un lenguaje plástico personal e inigualable. Gracias a eso Santos llevó su arte por los caminos de la distorsión y nueva interpretación, en un estilo completamente personal lleno de color y vida.

Quizá porque acarició tanto y tanto la belleza, es que fue capaz de plasmarla convertida en arte.

 Margarita Magdaleno Rojas


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s