Ramsés de la Cruz y sus Atmósferas Místicas

¿Qué es más difícil: Acercarse al arte a partir de las miradas o de las palabras?

Se que se trata de disciplinas distintas y un punto en el que confluyen que se encuentra entre la inteligencia y la emoción; que creemos encontrarlo pero en realidad sólo podemos sentirlo. Y quizá allí está la maravilla porque todos podemos sentir, con mayor o menor intensidad y haciendo uso de la palabra o el milagro de mirar, a veces creyendo que ya lo comprendimos y otras tantas estando ciertos de que no es así, pero nunca indiferentes.

Ramsés de la Cruz, pintor avecindado en Querétaro desde hace muchos años nos ofrece los trabajos de una trayectoria que lo va definiendo no solamente a través de sus recursos como artista sino de los intereses que lo han llevado por el camino que su talento ha definido: Paisajes, retratos, composiciones, símbolos, objetos y composiciones suigéneris que han culminado hasta este momento, en obras que atraen la atención del público, sobre todo por la multiplicidad de imágenes, la colocación en la escena de sus lienzos y la luz que los baña y los matiza, generando un modo propio de crear y retarnos a mirar con paciencia hasta encontrar la calidad del pincel, la exactitud del dibujo y el ingenio de multiplicar los destellos y la imagen llenos de luces y sombras que llenan sus caminos de creación.

Otra manera de expresión del Maestro Ramsés es el retrato, especialmente femenino, mezclado con la metáfora y los símbolos en medio de un ambiente tenebrista que nos recuerda los maestros del Renacimiento quienes entre esas sombras encontraron una gran veta para acercarse al público.

El trabajo de Ramsés es significativo porque se trata de un hombre joven que alude al pasado con técnicas nuevas y escapa de la carrera loca de la gente que busca innovar a base de esbozos indescifrables, que tampoco tienen el sustento de las nuevas corrientes de arte conceptual. Estamos frente a una obra eminentemente figurativa que transmite retos visuales de interpretación múltiple que depende del juego de los espejos que llevamos dentro y los utilizados por el pintor.

De alguna manera, una técnica que se discute por los recursos técnicos que emplea y que son poco frecuentes pero que permiten resultados innovadores y que se mezclan con una técnica pictórica de gran pulcritud, nos recuerda a otros valiosos artistas plásticos de gran importancia en México como el muralista David Alfaro Siqueiros que innovó la técnica pictórica aplicando algunos aditamentos para pintar, diversos a los pinceles. En Ramsés, el espejo es la clave en su obra más reciente que reproduce las imágenes, a manera de reverberancias sonoras, los aspectos más complicados de los objetos que elige para sus obras. En ellos, las curvas y sus transiciones a las rectas que evocan al reluciente metal de los instrumentos de aliento y la sensualidad del sonido de los tonos bajos o las ondulantes lámparas de vidrios azules o ambarinos incrementados por la intensidad de la luz, quizá procedente de unas velas que de pronto nos invade con una gran técnica pictórica.

Observar con paciencia y concentración la obra de este pintor nos permite hacer una lectura de varios de los rubros que buscamos en la obra de arte: composición y orden visual, alarde de pulcritud en la técnica, ritmos, armonías, calidad en el dibujo que está debajo de la pintura pero que se evidencia en el resultado de la imagen buscada; en este caso en particular, una saturación equilibrada y cuando se trata de retratos lo que vamos a ver es calidad pictórica, expresividad en los cuerpos, el entorno de oscuridad que enmarca los blancos de las vestimentas que le dan un aire de sofisticación a los personajes llenos de emoción y carácter muy particularizado: Todos son muy bellos.

Una obra resultante de más de 25 años de trabajo y aprendizaje del pintor, urgía más allá de un catálogo, la presencia de un libro que ha sido un acierto: diseñado, bien impreso, con ensayos de diversos autores: Jorge Juanes, Roberto González y Margarita con puntos de vista que se enfocan en aspectos distintos como la filosofía, composición y crítica de arte en los que se diserta acerca del trabajo expuesto además de la fotografía profesional e intencionada y el diseño editorial que nos permite un punto de vista más cercano a la calidad de las obras del Maestro.

La exposición puede verse en el Museo de Arte de Querétaro, Allende esquina con Pino Suárez junto al templo de San Agustín, abierto de Martes a Domingo de 10.00 a 17.00 hrs, desde ahora hasta febrero de 2017.

A todos aquellos que me hacen favor de seguirme en este medio, les deseo para celebrar las fiestas y recibir el nuevo año una vida llena de arte y deseos de seguir vivos.

Mil Felicidades!

Margarita Magdaleno Rojas


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s